25/8/16

La polilla en la casa del humo


La polilla en la casa del humo 
Guillem López 
Aristas Martínez
172 páginas  | 2016

Bienvenidos al pozo, una caverna insondable con mil galerías y túneles, fortalezas pétreas cerca de la superficie y barrios profundos de nichos cavados en la roca. Este es el escenario, brutal y despiadado, en el que habita Veintiuno, un joven que pasa las horas envuelto en una nube de bok en la casa del humo, desde donde interpreta sus posibles destinos: entregar su cuerpo al dios de la mecánica y ser útil en una excavación sin fin, convertirse en un paria o, finalmente, ascender a través de los bajos fondos, pero deberá pagar un alto precio por medrar. 


Esta novela ha sido mi primer acercamiento al escritor, y no podía haber sido mejor. El libro es de sobresaliente, y por este motivo aquí me encuentro, intentando encontrar las palabras adecuadas para hablaros de esta pequeña joya.

Descubrí a Guillem López hace aproximadamente un año, a través de Alexander Páez, autor de Donde acaba el infinito, quien publicó una reseña de Challenger. Y aunque todos hablaban maravillas del libro y su autor, no ha sido hasta el pasado festival Celsius en el que, después de su presentación, tomé la firme decisión de ponerme con urgencia a leerle. 



Este es el trato. Yo contaré mi historia, la de verdad, y vosotros la escucharéis os guste o no, porque hablaré de drogatas y marginados, de sexo, violencia y muerte. Seguro que sabéis a qué me refiero. Ese impulso tan jodido cuando te dicen: no mires abajo, pero lo haces, miras y cuando sientes el vértigo ya es demasiado tarde. Así son las cosas.

Con estas palabras Veintiuno da comienzo a su historia. Como buen narrador y sincerándose con los lectores, es eso precisamente lo que hace, contar la historia según su punto de vista y dando solo la información que a él le interesa dar, y por supuesto, como a él le interesa contar.  Porque cada uno cuenta su historia como quiere.

Fiel a su palabra, en esta historia hay drogas, sexo, violencia y muerte. Y miré abajo. Y no sólo miré, sino que quedé hechizada con sus palabras y fui introduciéndome poco a poco en el pozo, hasta sentirse parte de él. Sentí la miseria.


La historia del protagonista es perfecta gracias a su narración en primera persona. La guinda al pastel viene de la mano de sus monólogos internos cuando necesita desarrollar alguna idea.  Pero a esto hay que añadirle la atmósfera en la que se desarrolla la trama.


Hay muchas preguntas sin respuesta aquí abajo. Es fácil caer en sus trampas, porque una vez comienzas a pensar demasiado, te cargas las especulaciones y acabas en otra parte; hurgas adentro de la misma forma en que los mineros excavan la roca. Y ¿Qué encuentras?: otra pregunta y la culpa.


Por algún motivo que desconocemos (¿O no hay motivo?) la humanidad comenzó a excavar bajo tierra, a hacer galerías y galerías... de manera que en la actualidad gran parte de la población vive bajo tierra, en los Túneles. La mayoría de los habitantes tienen una vida miserable, trabajando desde jóvenes como mineros, continuando esa excavación sin fin. Cuando alcanzan una edad más adulta, sus cuerpos son modificados, sustituyendo sus miembros por implantes de metal, de manera que puedan continuar con el duro trabajo.

Desde las primeras páginas, y conociendo muy poco sobre el mundo que habitaba el protagonista, visualicé un lugar similar al de Mad Max: Fury Road, los War Rig e Inmortan Joe. Repugnante.

En un ambiente como este, los mediocres se conforman mientras los soñadores intentan escapar. Reunir dinero y subir a la superficie o adentrarse en una casa de humo para drogarse con bok y olvidar su miseria.




Guillem López ofrece una novela plagada de crudeza. Los personajes son desagradables, por sus actos y su manera de pensar llena de egoísmo. Pero quién no sería así en un lugar como éste. Con su escritura consigue que no podamos soltar el libro hasta terminar de leerlo, aunque lo que estemos leyendo nos de asco y nos horrorice.


Y el desenlace. No puedo deciros nada sobre él, salvo que os va a encantar. Como toda la novela. Aún no sé que hacéis leyendo esta reseña (que he tardado semanas en publicar debido a la ruptura de esquemas que sufrí con ella) en lugar de correr a vuestra librería/biblioteca más cercana y ¡comenzar a devorarlo!


2 comentarios:

  1. Hola :) Pues 100% de acuerdo en todo, novelón. Ese ambiente opresivo que resulta El Pozo, todos los planes y tramas de Veintiuno, y bueno, sus monólogos internos que te revuelven por dentro. No seremos los mismos tras salir del pozo, o quizá, nunca saldremos. Un abrazote^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Veintiuna y su una hermana #fan
      Estoy ahora con Challenger que estoy tratando de dosificarlo pero ya veremos si lo consigo...

      Besote!

      Eliminar