23/2/17

Crónicas del fin I: El cielo roto





El cielo roto
Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina 
Crónicas del fin #1 
58 páginas  | 2017






Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina regresan con una nueva serie escrita a cuatro manos en la que nos introducen en un mundo postapocalíptico donde una serie de criaturas ha terminado con la vida de nuestro planeta tal y como la conocemos.



Confieso que comencé la historia debido a su formato. Quería una lectura corta en unas semanas que han sido una locura para mí y en las que no he leído todo lo que me hubiera gustado, por falta de tiempo y (para que negarlo) incapacidad para concentrarme en cualquier libro que comenzaba. 

Pero fue leer las primeras páginas de El cielo roto y quedar prendada de su prólogo, donde criaturas de pesadilla llegaban desde el cielo para zamparse a todo ser vivo que se encontraba cerca del osado personaje que no entiendo aún cómo no arrancó el coche y salió huyendo de dicha escena. Pero claro, nos hubiéramos quedado sin las maravillosas descripciones del momento... que son canela fina. 



La sombra trepadora es un escupitajo negro con patas largas articuladas y garras que atraviesan los ladrillos como si fueran de mantequilla. Arrastra tras de sí una cola bífida.

En este momento leía con entusiasmo, y en mi subconsciente comenzaba a aflorar el deseo de monstruos y mucha sangre. Porque fue leer la frase de las hilachas (y las cabezas... qué maravilla) y caer rendida ante la historia. 


Una bandada de criaturas aladas oculta el cielo durante unos instantes. Sus alas son estrechas, membranosas, y vuelan arrastrando hilachas largas que bien podrían ser sus propios intestinos. Tienen cabezas enormes, con un hocico en embudo que termina en un único colmillo. Han abierto las puertas del infierno y el mundo se ha llenado de demonios.


Tras el prólogo, en el que se narra cómo comenzó todo, la historia avanza hasta el futuro. De la mano de Adra, conoceremos cómo es la vida tras la llegada de las criaturas. Con la única compañía de su galgo, Winston, la joven se dedica a cazar entre engendros y contaminados, para obtener material que pueda intercambiar por armas y mejoras. El recuerdo de tiempos mejores junto a su familia, y la sed de venganza, hacen que Adra continúe luchando y siga adelante.  En un día de caza rutinaria, Winston se adentra en un búnker, y Adra le sigue a pesar de alejarse de la ruta marcada y retrasarse. 


A través de la protagonista, no solo conoceremos su historia personal, sino todo la realidad del planeta tras la invasión de las criaturas. Adra nos muestra el universo que Campbell y Cotrina han construido, de una manera tan vivida que sentía estar dentro de ese búnker junto a la joven y el galgo. Junto a las (repugnantes) escenas que se suceden en la novela, la acción trepidante que no nos da un respiro en ningún momento, es esta manera de narrar lo que más me ha enganchado. Y es que he ido conociendo los entresijos de este universo a través de los ojos de Adra, de una manera tan sencilla que ni eres consciente de la gran riqueza que tiene este mundo hasta que terminas la historia. 

Con tintes de ciencia ficción y fantasía, esta primera novela corta de la serie sirve de prólogo para adentrarnos en un mundo lleno de criaturas muy dispares (y de las cuales tengo ganas de saber más), tenemos una misión, muchas respuestas sin contestar y... ¡tenemos incluso armas y artefactos mágicos! 

Medía unos tres metros de altura y flotaba en el centro de la sala, rodeada de plataformas. Era una aberración imposible. Era mezcla de lobo y serpiente, de sapo y caimán. Las cuencas de sus ojos estaban vacías y un bozal inmenso de metal blanco, repleto de runas, le cerraba la boca. Y aún más horrible que su forma era el estado en que se encontraba. Alguien había troceado aquella monstruosidad para luego volver a unir los pedazos a base de garfios, cadenas y sogas.


El desenlace nos deja con la miel en los labios. Por suerte, el segundo número ya está disponible bajo el título de El dios en las alturas. Aún no lo he leído porque sé que si lo hago la espera para la tercera entrega me resultará eterna, pero tiene muy buena pinta. Y además está muy bien de precio (siendo cinco entregas al final los cinco libros tendrán una extensión de una novela y el precio rondará los 15 euros, que no es nada disparatado). 


Y no podía terminar sin mencionar la ilustración de la cubierta, realizada por Libertad Delgado. Las dos portadas que hemos podido ver hasta el momento me parecen maravillosas. 
Novela corta. Sangre. Monstruos. 
Leedla. 


1 comentario:

  1. Yo me lo he pasado muy bien entre el sábado y domingo leyendola (también tenía poco tiempo). Divertida, apocalíptica, sangrienta y engancha desde que se abre esa brecha en el cielo. Espero como tu ponerme con la segunda parte que ya aguarda en mi kindle :)

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